Categorías
Malestar Emocional Salud mental

La vivencia de la Culpa

La Culpa

La culpa es un sentimiento que percibimos como consecuencia de una conducta o “pecado”, que transgrede nuestros principios morales y sistema de creencias, a través de los cuales percibimos e interpretamos la realidad. El motivo que origina la culpa no es lo más importante, sino de qué modo la culpa impacta nuestro psiquismo. La vivencia no es solo lo que se percibe, sino el significado que otorgamos a lo que percibimos.

En nuestra cultura occidental, la experiencia de la culpa, es común. Diferentes autores la catalogan como originaria de una herencia judeo-cristiana, que proclama que los seres humanos somos imperfectos ante un Dios todopoderoso, lo que nos hace indefensos ante su juicio, autoridad y control. La categoría de “pecado”, se origina ante la ofensa que profesamos a Dios cuando nuestra acción quebranta algunos de los preceptos estipulados, ya sea por acción u omisión. Esta situación, conlleva el sentimiento de culpa, que de alguna manera nos compromete a su expiación o reparación.

Desde el Psicoanálisis, el fundamento de la culpabilidad se inicia entre los 4 a 6 años aproximadamente, cuando transitamos en nuestro desarrollo psico-sexual, en la denominada Etapa Edípica, que comporta el reto de resolver y superar el Complejo de Edipo, si somos niños, o el de Electra, si somos niñas. El conflicto ocurre al depositar la energía libidinal, en el progenitor del sexo opuesto al nuestro, experimentando celos y deseos de daño, hacia el ascendiente del mismo sexo. A nivel inconsciente, la experiencia de estos sentimientos, son el origen de la vivencia de la culpa, al entrar en conflicto, nuestra Consciencia o Yo, el Inconsciente y el Super Yo, como instancia en donde se albergan los valores morales y normas sociales y culturales. De la manera más o menos satisfactoria, como resolvamos el mencionado Complejo, la culpa formará parte en el futuro, de nuestras experiencias vitales e interacciones personales, en mayor o menor grado, implementando los mecanismos emocionales oportunos para enfrentarla y superarla.

En general, la experiencia de la culpa, se origina como una forma de acción u omisión especial, en la que decidimos hacer o no, lo que previamente se estima como debido o indebido, o hicimos lo que retrospectivamente se consideró ilegítimo. La intencionalidad juega un importante papel ya que afecta el significado que posee la acción culpógena sobre la persona “Hice algo que estaba mal, pero como no tenía la intención de perjudicar, no hice nada malo”.

La experiencia de la culpa implica varios fenómenos emocionales. En primer lugar, la conciencia de la culpa, es más que un simple sentimiento, ya que conlleva pesar o pesadumbre. Se hace referencia al “peso de la culpa”, en la medida en que el motivo que la originó mantiene su presencia de manera permanente y consciente. Esta dinámica, origina angustia ya que la falta cometida se concibe como irreparable. También implica preocupación, ante el cuestionamiento de lo que se debió hacer y no se hizo, que conlleva la reiteración de como se hizo y por qué se ejecutó o no, determinada acción. Otra función que se altera, es la temporalidad, ya que se modifica la experiencia del tiempo. Se vive el presente como si fuese el pasado, como un intento de retrotraerse a la situación originaria, con el deseo de repararla y vivirla de la manera debida, como hubiera podido ser, si se hubiera hecho lo debido.

Como se ha visto, a nivel psicológico, la pesadumbre, la angustia, la preocupación, la conciencia y la percepción distorsionada del tiempo, son componentes de la vivencia de la culpa. A nivel físico se describe alteración del ánimo, del sueño, del apetito, de la sexualidad, entre otros funcionamientos corporales. De igual manera, la culpa puede pasar a formar parte, como síntoma de estados depresivos, y como factor desencadenante de cuadros psicopatológicos.

Resulta de interés que como personas reflexionemos al respecto, considerando que esta vivencia debe ser interpretada y experimentada, desde nuevas perspectivas, que nos liberen de funcionamientos erróneos.

En ECOTERAPIAS, te asesoramos en circunstancias

en donde la culpa se encuentre afectando tu salud mental.

Compartir este artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *